Aprendí que debo evitar usar respuestas simples como “eso solo Dios lo sabe” “es un misterio no preguntes eso” porque no responderemos a la inquietud real de las personas más bien reconocer que el problema del mal sí existe y es una pregunta real, es importante aprovechar la oportunidad para explicar con más profundidad el tema de la soberanía de Dios.
Enseñar que nuestro entendimiento es limitado para comprender en su totalidad la profundidad de este tema, pero podemos usar el ejemplo de José, que Dios uso lo que parecía una tragedia lo uso para cumplir su propósito.
Y finalmente enseñar que la respuesta al problema del mal se encuentra en la Cruz, Jesús mismo sufrió mostrando el mayor acto de gracia y salvación para toda la humanidad.