INTRODUCCIÓN
Las estadísticas de violencia dentro del seno familiar son alarmantes, y nuestras iglesias locales no están exentas del fenómeno. Las iglesias locales son llamadas a ser refugio para los oprimidos, huérfanos, y viudas, pero son primeramente un lugar de acogimiento de pecadores para ayudar a otros pecadores. Si creemos esto, no nos extrañará que haya casos de violencia en nuestras comunidades. La mayoría de las veces encontramos a la mujer como víctima y a su esposo como el abusador, pero también existen muchos casos donde los niños y los esposos son las víctimas.
La violencia intrafamiliar no solo es un patrón cultural, aunque en muchos lugares aún se cree que el esposo es dueño de la esposa y por tanto tiene el derecho de lastimarla; o que los hijos le pertenecen a los padres y pueden hacer lo que deseen con ellos. Como cristianos, sabemos que la fuente de la violencia es el pecado que mora en el hombre, el pecado que no se rinde al Señor (Stg. 4:1-2). Si entendemos que la violencia es la expresión más grande de ira por la necesidad de controlar a otros y someterlos a sus deseos, encontraremos todo tipo de violencia con la cual lidiar. Es un problema del corazón.
¿Cómo puede el psicólogo cristiano atender esta situación que desintegra el diseño divino de la familia? ¿Cómo puede ser la iglesia local un lugar de refugio, restauración, y confrontación en un caso de violencia intrafamiliar?
Estudiaremos estos temas en este curso, será de gran bendición para tu vida profesional y ministerio.
DR. HECTOR SALINAS AYALA
Dirección General
Universidad para la Familia
Currículum
- 4 secciones
- 7 lecciones
- 5 semanas
- SEMANA 12
- SEMANA 22
- SEMANA 32
- SEMANA 41